Oyendo a Rosa Díez una se reconcilia con el valor de la política en mayúsculas.
El otro día, nadie aplaudió a Rosa, los congresistas hablaban entre sí, o sea, ninguneo total, desprecio, ¿soledad? No, soledad no.

¿Sabéis quiénes creo que estaban solos? Los congresistas del PSOE, del PP y del resto de partidos.
Ellos están solos con sus corruptelas, solos con su miedo a perder sus privilegios, solos con su ufanía, solos con sus chanchullos, solos con sus políticas de pasillo cutres, solos con su demagogia. En fin, ya lo dijo Allen Ginsberg a propósito del gobierno nortemanericano y las coruptelas de las agencias gubernamentales en los 50: ONE MIND, BRUTE FORCE and FULL of MONEY. Dejemos aparte el uso de la fuerza, ahora las cosas son más sutiles, basta con tener 6 televisiones y parecer que eres un orate, un outsider. Franco tenía al Madrid y el Nodo. Ahora, fútbol en DD y el único pensamiento y la estulticia del eslogan fácil, la simpleza de lema vacío, el miedo…
PP y PSOE: un único pensamiento: arañar poder y trincar.
Rosa estaba sola en el parlamento, es verdad. Fuera de él, cada vez más españoles reconocen en ella una voz, una narrativa, que simplemente no tiene cabida en el discurso yermo y autocomplaciente de Bonos, Camps y Pajines.





[...] Se buscan políticos honestos y valientes. ¿Conocéis a alguno? [...]